Grupo de juego

La Naturaleza y el Respeto

Al igual que los líquenes existen por la simbiosis de un hongo y un alga, que se complementan y dependen uno del otro, Aúlla ES gracias a la perfecta relación entre el tiempo que pasamos en la naturaleza y el respeto en las relaciones

La Naturaleza…

En la primera infancia, la experimentación es un fin en sí misma; no hay más finalidad en la acciones que la de sentir y experimentar. Es mejor aprender lo que es una flor viéndola en el campo, observándola en su contexto, con sus hojas y sus ramas y las plantas que la rodean. Poder cogerla y tocarla, arrancar sus pétalos y hacerlo tanto con una flor de hojas suaves como con una de tallo espinoso. Descubrir que un día nació y que con el tiempo pierde sus colores.
Es fundamental que conozcan su propio entorno antes de conocer otros mundos, en vivo y en directo, sintiendo la calma, serenidad y armonía que produce estar en ELLA.
Además de todos los beneficios que ya sabemos la Naturaleza es la gran aula del juego libre, llena de elementos no estructurados, piedras, palos, hojas… que nutren la imaginación, un lugar lleno de aventuras, impulsa nuestra fantasía, está ahí, sólo tienes que jugar con ELLA, vienes?

…y el Respeto

Hablamos de respeto en el amplio sentido de la palabra: el respeto por uno mismo, por los demás, por el entorno, por los procesos biológicos, por las necesidades y los ritmos de cada un@, por todas las emociones y expresión de éstas dejándolas fluir y aprendiendo a reconocerlas y a nombrarlas.
Creemos que es importante proteger las primeras relaciones en su vida, las primeras profes, sus primer@s amig@s y damos las bases para que éstas sean de la mayor calidad posible, ayudándoles a resolver sus pequeños conflictos de forma respetuosa.

Cuidamos de la relación adulto/niñ@ ofreciendoles la atención con presencia que ell@s necesitan para sentirse segur@s y protegid@s.

Un día en Aúlla

La naturaleza es el mejor de los escenarios para que los niños y niñas tengan su momento de juego libre. En Aúlla, hemos adaptado la filosofía de las escuelas-bosque, venidas del norte de Europa, (donde sus horas de sol son reducidas) a nuestra cultura y forma de vida.
Pasamos la mayor parte del tiempo jugando al aire libre a excepción de los días con clima más adverso, en los que nos resguardamos en nuestra cálida y acogedora aula. Debido a esto, la entrada la haremos en el monte con buen tiempo y en el aula cuando las temperaturas son muy bajas a primera hora de la mañana.

 

    • Recibimos a tod@s los niños en el monte (o aula si es invierno), que poco a poco van llegando junto a sus familias. Damos un margen de una hora en la entrada, para así colaborar con el ritmo de cada familia, de 9h a 10h.

 

    • Cuando el grupo está completo a las 10h comenzamos nuestra propuesta siempre de participación voluntaria. Ell@s deciden si hacen la propuesta o prefieren jugar por el entorno o en el aula si nos encontramos en ella. Cada día cambiamos el tema y eso la hace siempre diferente. Puede ser una manualidad, un juego de educación medioambiental, juegos de números y letras, canto y baile…

 

  • A las 11h almorzamos tod@s junt@s compartiendo ese momento especial de reunión. Las anécdotas, los chistes y las risas fluyen alrededor mientras comemos.
  • Tras el almuerzo dejamos todo recogido y ¡a jugar! Ya han hecho suyo el espacio y se sienten como conejo en su madriguera. Juegan subiéndose a los árboles cercanos, hacen comiditas con piñas machacadas, construyen puentes en el arroyo, modelan con el barro sintiendo su textura… Todo lo que allí encuentran les permite desarrollar un rico juego simbólico o bien usarlo para hacer creaciones más artísticas, como los mandalas de elementos naturales, por ejemplo.
    Si hemos almorzado en el aula porque es un día invernal, es el momento de salir a jugar al aire libre hasta las 13.30h.
  • Antes de prepararnos para comer contamos un cuento a través de una representación. Es un momento al que se acude de propia elección, pero casi ninguno se resiste a perdérselo. Nos sentamos en círculo. Emocionad@s y en silencio, escuchan la historia.
  • Tras el cuento decidimos si vamos a comer al aula (dependiendo del exceso de calor o de frío) o comemos en el monte, sobre las 14h. Como hemos traído los termos con la comida de casa, somos libres de elegir el lugar, valorando el estado del grupo y el clima. Este es uno de esos momentos en que le dedicamos especial atención a la autonomía del niñ@ que creemos que es tan importante que vaya adquiriendo.
  • Hay dos momentos de salida. A las 14h para los que comen en casa, y a las 16h para los que comen en Aúlla.